Estando en un lugar tan distinto al de procedencia, te obliga de vez en cuando a adentrarte en tus pensamientos en busca de una explicación para algún suceso determinado. Y al final, si bien la respuesta no suele ser encontrada, se suele achacar la culpa a las diferencias culturales y continuamente se hace referencia a la palabra locura para describir la situación. Tanizaki atribuye las diferencias entre oriente y occidente a un extraño gusto por la sombra y lo lúgubre en la cultura japonesa. Y en otras ocasiones me he encontrado con la importancia dada a la utilidad más que a la practicidad. Pero la convivencia me ha hecho pensar que la percepción del mundo es algo mucho más complejo que la mera pertenencia a un grupo social o cultural. A veces creo que la solución está en la paciente contemplación de los hechos, pero también me da miedo encontrar mi silueta en la caverna de Platón mirando un reflejo de una realidad que necesita ser buscada. Sea como sea, el tiempo termina trayendo consigo pequeños susurros que con algo de suerte transmutan en algo de claridad.
Espero que mis reflexiones nocturnas no me quiten lectores. Hay veces en que necesito escribir sobre mis pensamientos y ahora tengo donde publicarlos…
Espero que mis reflexiones nocturnas no me quiten lectores. Hay veces en que necesito escribir sobre mis pensamientos y ahora tengo donde publicarlos…

1 Comments:
A mí me encantan estos pensamientos...
Pero, tal vez, el problema viene de esa división occidental tan tajante: blanco o negro, acción o contemplación... Mejor, blanco y negro, acción y contemplación...
Dividir es fácil, con un cuchillo basta, con una palabra mal dicha... Equilibrar es lo verdaderamente difícil...
Aprender es dar y recibir, como en otros verbos que no vamos a tocar en este comentario porque romperían ciertamente el tono reflexivo de estas palabras.
Un abrazo!
PD: Espero que tú también revises los comentarios.
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