De pronto, cuando todos nos encontrábamos encantados viendo el evento, se vio una luz más potente que las que las habían visto hasta el momento y cuando la gente se preguntaba por el petardo que había emitido esa luz, nos sorprendió el estruendoso sonido de un trueno a nuestras espaldas. Nada más girar la mirada, se podía ver la cortina de lluvia acercándose. En cuestión de 3 o 4 minutos los cielos despejados se nublaron y un par más tarde comenzó a llover. Con el Yukata no dan ganas de mojarse, así que la gente comenzó a movilizarse tratando de huir de la lluvia. Al cabo de unos momentos, la escena era digna de una guerra. El sonido de los fuegos pirotécnicos retumbaba en la ciudad. La gente de forma desesperada empujaba al que estaba delante para llegar primero. De tanto en tanto, alguien miraba hacia atrás para ver el Hanabi, aunque en apariencia parecía que buscaba a su persecutor. Mi grupo se separó y para volver a reunirnos tardamos cerca de una hora… mojados y cansados regresamos a casa. La lluvia nos había preparado una emboscada…

3 Comments:
Ja, qué buena! La imagen de la cortina de agua avandando como un rayo destructor no tiene precio. Qué bien (d)escribes!
Lluvia asesinaaaaa
Oye anin, ahora que lo pienso... ¿¡Cuando haremos tu cena de despedida!?
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